Era una jornada propicia para llevarnos un susto. Historicamente, las jornadas que empiezan con homenajes, con premios y con celebraciones, suelen acabar mal. Primero vimos a Xavi ofrecer su Principe de Asturias, y a Messi su bota de oro, recientemente conseguida mientras era felicitado por su paternidad y en la prensa y demás medios de comunicación se hablaba mas de biberones y pañales que de goles y victorias, como si estas vinieran solas.
Ayer, tras tener que sacar Valdés un balon en un mano a mano con el delantero visitante, muchos empezamos a pensar que podia repetirse la situación.
Messi, ansioso por dedicarle un gol a Thiago, su recién nacido, se excedia en su individualismo. De repente, un Intercambio de goles, una especie de pim pam pum puso el 2-1 en el marcador pero seguimos sufriendo. Un hipotético espectador que hubiera decidido ir 5 minutos al baño , se hubiera perdido todos los goles antes del descanso.
El sufrimiento aumentó, cuando ya con el partido decidido, Messi se quedó en el suelo, quejándose del muslo. Parecia algo más grave, o simplemente, los barcelonistas, desde tiempos inmemoriales esperamos alguna desgracia cuando las cosas nos van razonablemente bien. Y la verdad es que desde hace unos años, nos van maravillosamente. Afortunadamente no era grave, un pequeño golpe.
Al final nos quedamos sin ver a Messi celebrando el gol, nos quedamos sin averiguar si hacia un gesto deponerse el chupete, de darle el biberon o de acunarle en sus brazos. Hubo que conformarse con ganar, con ratos de buen futbol, con rafagas de malabarismo y con la recuperacion de un David Villa que cada dia esta mejor y esta volviendo a ser aquel “Guaje” que nos hizo disfrutar jugando con el Barça y con la seleccion española.
Nos quedamos con el pedazo de fichaje de ese lateral izquierdo, Jordi Alba, que puede ser la repesca mas rentable desde Pique. Que jugadorazo, que manera de subir y bajar. Y eso que el gol del Celta vino en una subida suya a la que no llegó nadie a tiempo.
Y si Valdés era criticado por algun error puntual ultimamente, ayer volvió a demostrar por que es el portero del Barça.
Y finalmente, nos quedamos con un nuevo record de puntos en un inicio de temporada. 28 sobre 30, algo que nunca habiamos conseguido en mas de 100 años de disputar la liga.
Lo dicho, tres golazos(aunque uno fuera en posicion ilegal) y un biberon simbolico, para el hijo del mejor jugador del mundo.
La celebracion dedicada a su hijo tendra que esperar unos dias.
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