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14 de enero de 2013

ME QUEDA LA PATRAÑA



      Yo era muy joven, preparándome para entrar en la treintena, pero recuerdo aquella clase magistral de Mitjana, un arbitro internacional de baloncesto que fue nuestro  profesor de arbitraje , y  que en realidad nos dio un curso acelerado de fair play, de saber hacer, de saber estar en un banquillo de entrenador, cuando muchos aún soñábamos con acabar dirigiendo a un equipo de ACB, aunque solo dos, de aquella promoción, lo lograron.

     “El árbitro es humano y sabe que se equivoca, pero si le protestas sin parar, sabrá que quieres engañarle, que quieres llevarlo a tu terreno, aprovecharte de el, en suma. Si el colectivo arbitral te conoce como un entrenador que lo protesta todo, nadie te hará caso, y tus propios jugadores se convertirán en un grupo histérico, cada día mas incontrolable. Si has de protestar, hazlo una sola vez, puntualmente, hazlo enfadado, incluso mucho, que el arbitro piense: si éste, que nunca protesta, se ha puesto así, será que he metido la pata. Y puede que lo engañes.

      Lo subrayé en rojo, y acababa diciendo: “cuando solo te dedicas a protestar, cuando siempre crees que los árbitros te persiguen, es porque ya no tienes ningún argumento que darles a tus jugadores, seguramente porque tampoco los has tenido nunca. Y ese puede ser tu fin como entrenador. Protestar sabe todo el mundo, y cuanto peor es un entrenador, cuanto menos aporta,  más protesta. Enseñar a la gente requiere más trabajo.”

     No siempre fui capaz de seguir esas normas, pero en ocasiones las he recordado y me han ayudado.  Ayer fue una de esas ocasiones.

      Ver jugar a este Barça en Málaga, ver ese rosario de taconazos, de triangulaciones, de croquetas, de rondos interminables, de desmarques, y sin una queja, ni suya ni ajena. Cuando Caballero salió del área y la tocó con la mano, y el arbitro no lo vio, el Barça siguió jugando. Cuando le anularon una jugada en la que, sin portero, iban a marcar el segundo, y el árbitro se equivocó, siguieron jugando. Y de las 6 oportunidades claras, lograron marcar tres goles, y ganaron una jornada mas.

      El sábado sin embargo vi un espectáculo penoso entre el colista y un equipo con mas de 400 millones de presupuesto. Vi a un equipo desquiciado, presionando al arbitro en cada jugada, protestándolo todo, con un entrenador aun mas desquiciado, que gritaba,insultaba, se desgañitaba contra los árbitros, viendo impotente que su equipo era incapaz de hilvanar 3 pases seguidos. Que un equipo con 5 campeones del mundo, varios titulares de Alemania, de Brasil, de Portugal, de Francia y de Argentina va arrastrando sus miserias por esos campos, amparándose tan solo en las protestas, en los arbitrajes y en unos periodistas de bufanda y de sobre a fin de mes, a los que no les da vergüenza porque nunca la han tenido, seguir insultando y atacando a los árbitros para justificar el ridículo espectáculo que ofrecen Mou y los suyos.

     El miércoles ante el Celta, Sergio Ramos se fue del campo tras una segunda amarilla por darle una patada en la cabeza al rival y llamándole sinvergüenza al arbitro y a su ayudante. luego en Twitter pedía que sancionaran a los árbitros que se equivocan. Y por que no una sanción cuando un portero falla o cuando un delantero lanza un penalti fuera o saca mal un corner?

Hoy Angel Di Maria afirma en rueda de prensa que los arbitros les perjudican con intencion, algo que demuestra el nivel de desquiciamiento de esa plantilla. Ese desquiciamiento de Mou se ha contagiado a los suyos, ayudado por esos programas en los que, para justificar el jabugo de turno o la comida en De María, algunos se inventan cuadraturas del circulo,con aparatos que detectan que, siempre, siempre, siempre, hay un talón de un rival media micra mas retrasado que el cuerpo del delantero blanco, y que a la inversa, borran al del talón, mueven la linea, modifican el campo o pierden la imagen.
      Retuercen argumentos .para que , un presunto error, imposible de ver, se convierta en un agravio,en una campaña para justificar los 18 puntos, que duelen como una cornada en el muslo,  porque el Real Madrid, si le impiden los “vaya mano” de Ramos o las patadas de Pepe(Pepe, mátalo) se convierte en un equipo vulgar, aburrido, sin alma. Y al que solo le queda el arbitro y los complots como argumento.

     El único argumento que le queda a Mourinho, que en realidad es  el único argumento que trajo en su mochila cuando llegó. Y cambiar esa mercancía averiada, caducada, pasada de moda, y convertirla en algo moderno, en algo agradable a la vista, requiere trabajo, requiere humildad, requiere tiempo y sobre todo paciencia.



     Cuando un aficionado imparcial ve jugar a los blancos, ve las entradas, los codazos, los insultos, los gestos del banquillo,las patadas al balón, los desplantes, y la ausencia de futbol, y luego ve al Barça, jugando a un futbol moderno, triangulando, driblando, y disfrutando en el campo, sin una mala palabra, sin un mal gesto, se rinde y expresa su admiración. Y luego, cuando los bufanderos le explican que todo es una conjura, un complot, y que han descubierto que el Real Madrid es el mejor del mundo, que juega un futbol total y que el Barça aburre,  apagan la tele o siguen con su risa.


     Pido perdón a Blas de Otero por utilizar su maravilloso poema y transformarlo en esto, pero tras leer a mi viejo profesor de arbitraje, me lo pedía el cuerpo.

                                   Si he perdido la liga, la copa, todo
                                  lo que jugué, como un cobarde, a nada
                                  si perdí la razon con mis lamentos
                                  ME QUEDA LA PATRAÑA                                  .