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22 de mayo de 2013

LA MARCHA DE MOU


     Me preguntaba un amigo, culé también , por mis sensaciones tras el cese de Mourinho, tras su huida hacia Londres,  y por su fracaso final. Y reconociendo que la noticia me alegra, mis sentimientos son contradictorios, aunque predomina la sonrisa.

     Mourinho era la mayor amenaza con la que los barcelonistas podíamos enfrentarnos. Su futbol ramplón, aburrido, de lucha, de codazos en el que el espectáculo consistía en los pisotones de Pepe y las carreras de Cristiano, era el peligro mayor para el nuestro, de pase, toque y belleza.

     Su capacidad para amedrentar, acongojar, asustar y presionar a los árbitros (aliándose, que ese fue su gran error) con esa prensa siempre dispuesta a la ayuda, combinándolo con esas televisiones sumisas, entregadas a la causa, hubieran podido acabar convirtiendo la liga en una nueva edición de la mafia de los 60, aquella que todo lo ganaba, y que incluso en los reportajes del No-Do sigue causando vergüenza ajena.

     Su marcha supondrá un alivio temporal. Su fracaso, estrepitoso, dará una nueva dimensión a nuestra liga. Los partidos ante el Real Madrid podrán volver a ser simplemente deporte, y volveremos a estar pendientes de si juega Messi o de si Ozil se recupera del esguince.

     Y en ese sentido hay que agradecer que Mourinho no haya sido capaz de obtener un rendimiento mayor de esa plantilla que pusieron a su disposición. Una plantilla que en manos de alguien diferente, y contando con esas ventajas arbitrales que todos vemos casi cada semana, podría haberse convertido en un equipo histórico. Pero Mou siempre se mostró como es. En ninguno de sus equipos anteriores ha jugado a nada que no fuera esto. En cada equipo, en cada país, y lo repetirá en el Chelsea o donde vaya, ha hecho lo mismo.

     Vino, no con la idea de superar al Barça, sino  con la de desgastarlo, agotarlo en peleas barriobajeras, y obsesionado con  llevar el futbol preciosista del equipo de Pep al barro, a la cienaga en la que él se mueve con desparpajo. Y estuvo cerca de conseguirlo.

      Primero las insinuaciones de dopaje que salieron desde el  propio club(se tiene que estar muy desesperado para llegar a tanto), luego los insultos para dar a entender que los árbitros estaban en nómina azulgrana (Mesalina  y Popea hablando de virtud), la acusación a Busquets de racismo. El plan iba saliendo paso a paso. La salvaje agresión de Pepe a Alves fue convertida, tras unas cuantas cenas y unos cuantos sobres en un fingimiento del azulgrana. Y cualquier anécdota arbitral era elevada a
categoría de robo, un fuera de juego mal señalado  a ellos se convertía en gol anulado y  villarato . Pisarle la mano al rival era premiado con una renovación y el publico blanco ya había empezado a adoptar el “Pepe, mátalos” como su nuevo grito de guerra.
        
     Cometio muchos errores, pero  los suyos se los perdonaban todos. Empezando por su presidente que tras la agresión a un entrenador rival dijo que defender al Real Madrid era el señorío. Que cuando insultó a UEFA, Unicef, al FCBarcelona, a todos los árbitros europeos, cuando se burló de Platini, cuando montó aquella infame rueda de prensa de los ¿ Por qué?, fue defendido por Florentino Pérez. Que bajar al parking a amenazar  a un colegiado tambien era defender al club.

     Lo tenia “a huevo”. Pero lo estropeó. La gloria le rondaba, pero no estuvo fino. Abrió demasiados frentes, el pulso a la prensa y a Casillas le superó. Y sobre todo, perdió en el terreno de juego lo que había ganado en el fango. De nuevo su cobardía natural, su miedo a perder, lo derrotó.



     Porque si el tercer gol ante el Borussia entra, aunque hubiera sido de rebote, probablemente ante el Atlético de Madrid Ozil no hubiera fallado solo ante Courtois. Y de haber entrado esos dos goles. Mourinho, el mismo que agredió a un rival, el que insultó a los suyos y a los contrarios, el que ridiculizó y puso a los pies de los caballos a Casillas, ahora seria aclamado como el nuevo ídolo blanco.

     Ahora ni siquiera el propio Florentino ha sido capaz de defender sus últimas meteduras de pata. Se marcha dejando al madridismo, diga lo que diga el presidente blanco, dividido, enfrentado. Deja una plantilla en la que mas de la mitad de los jugadores querían marcharse de haber seguido él, y que también, por él, se han enfrentado entre ellos.

     Casillas, Ramos, Ozil, Pepe, Benzema, Di María, Higuaín y algunos más en una mesa. Arbeloa, Xabi Alonso, Diego López, Essien, Khedira y algún otro en la de enfrente. Y Cristiano, cada vez más harto de sus desprecios, solo contra el mundo en un rincón.

     De haberse quedado, el Real Madrid hubiera prescindido de más de media plantilla y los fichajes nunca hubieran sido Zidanes, sino Pepes, menos Iscos y mas Khediras, y los canteranos hubieran seguido en ese ostracismo en el que viven desde su llegada y mucho antes.

     Pero su marcha también hará que venga otro entrenador, que el equipo vuelva a tirar de talonario para reforzar y apuntalar los puestos importantes del equipo. Puede que el que venga haya jugado al fútbol, e incluso  es fácil que le guste este deporte, y con gente como Ozil, Cristiano, Benzemá, añadiéndole algún jugador ofensivo y en un sistema atacante que domine al rival, pueden ser capaces de disputarnos no solo los puntos sino incluso la hegemonía en el corazón de los espectadores. Un Real Madrid jugando al toque, con los fichajes necesarios, puede ser tremendamente peligroso para el Barça, y mas ahora que parece que los nuestros no están en su mejor momento y que se avecinan muchos cambios en la plantilla, y con Tito dando señales de que las cosas no van todo lo bien que desearíamos.
    
     A pesar de todo, por el futbol, por la tranquilidad, por el deseo de disfrutar de este deporte, me apetecía que Mourinho sacara la bandera blanca y se marchara. La prensa amiga y enemiga, los pseudo periodistas de bufanda, foto y escapulario( Mou es mi pastor, nada me falta), lo echaràn de menos.





     Pero el futbol español respirará tranquilo.
    
   

13 de noviembre de 2012

EL MADRID DIO LA NOTA

     Imaginemos por un momento la escena. El árbitro, por fin, ha señalado, con alivio, el final del partido. Los jugadores locales se retiran cabizbajos y enfadados, con una mezcla de impotencia y tristeza, de rabia contra el arbitro y disgusto por el despiste final que les dio la victoria a los blancos. Y en el pasillo se encuentran a los rivales, un club millonario, jugadores que cualquiera de ellos ganan como los once blpepe y sergioaugranas juntos, con la excepción de quien marcó el gol. Imaginan, minutos antes a Mou, que ya había hecho dos cambios, mirando a Morata(Mourata le llaman ahora) y diciéndole: tu, el joven, como te llames, sal diez minutos a ver si de esas cosas....

     Camino de las duchas los rivales millonarios, los ricos prepotentes se ríen de los jugadores del Levante, les insultan, les hacen burla. Entran al vestuario. Uno de ellos, como en la canción de la planta 14 de Víctor Manuel, “por no irse al patrón, llora en el suelo”. Otro golpea una botella medio llena y la estampa en la pared. Otro da un grito con una palabra difícilmente reproducible.

     Y en el otro lado, Pepe se burla, hace mofa, se cachondea del grandote. Dicen en la SER que lo vieron agarrado por Ballesteros del cuello y que tuvo que ir la policía a separarlos. Que Pepe golpeo a Ballesteros y que con la replica entraron sus compañeros a ayudar a Pepe.Dicen que en la sala de prensa se oían los gritos de unos cuantos del Madrid y otros cuantos del Levante, insultándose, llegando a las manos. Y en la zona mixta Sergio Ramos(si, el mismo que agredió a dos jugadores del Barça a puñetazos el día del 5-0) recomendaba a Ballesteros que se dejara el futbol y se dedicara al boxeo.

    

Y Carbajosa y Alcaide(los imputados, los condenados por injurias,dos de   los nuevos símbolos del nuevo Real Madrid,)sacaban la nota de prensa, daban la nota, vamos. Aunque realmente el que da la nota como es habitual últimamente es el propio Real Madrid.

Un Real Madrid que se ha acostumbrado a vivir en el fango, a salir escoltado de cada estadio rival, a la pelea permanente, al trazo grueso, a los gritos en el vestuario, a los insultos al rival cuando ganan y al arbitro si no lo hacen. Un club que en palabras de su entrenador, ve un fuera de juego descarado en el gol rival, cuando según su cadena amiga y moviendo la imagen obteniendo el mejor resultado, pueden llegar a afirmar que un trozo de trasero del rival podría estar casi dos centímetros mas adelantado que el propio trasero del madridista, echando por tierra la teoría de que el tamaño(del trasero) no importa.

En la citada  nota el Real Madrid quiere  resaltar el comportamiento modélico de los jugadores el Real Madrid. (Uno se imagina leyendo la nota del club blanco mientras se ponen unas imágenes de Pepe burlándose de los rivales, de Ramos entrando con su habitual “fuerza y virilidad”, de unos cuantos cortes de manga del portugués o de algún pisotón “sin intención” ya famosos en la historia reciente del club.

     En el punto dos se habla de que el comportamiento fuera del campo fue absolutamente intachable. (Y es entonces cuando a mi me viene a la cabeza  que el día en que Mou le metió el dedo en el ojo a Vilanova los imputados o sus antecesores, que tanto monta, sacaron una nota diciendo mas o menos lo mismo y tiene claro lo que para este club significa la palabra “intachable”)

 

  Y para terminar, en el punto cuarto mezclan a Pepe, Real Madrid y en la misma frase deportividad y respeto. Casi para jugar a los sinónimos y antónimos.

     Pepe,  Real Madrid, deportividad y respeto. Como Mesalina, virtud y decencia.

 

    

           Que forma de dar la nota  Pepe