31 de diciembre de 2015

DE ARBITRAJES EXTRAÑOS Y OTROS ACCIDENTES


     Habitualmente González González arbitra con la camiseta blanca por debajo de la de negra, pero ayer salió solo con la madridista al campo y se le confundía con cualquiera de los 80.000 aficionados que animaban a los suyos, incluso diría que más, porque muchos de los de la grada no se habrían atrevido a sobrepasar la raya roja de la falta absoluta de vergüenza señalando el primer penalti entre las risas del respetable, tras haberse comido uno en contra que era de escándalo.

     Luego, viendo que Cristiano lo fallaba, esperó a la siguiente ocasión para inventarse otro, no llegando a gastar el comodín de las dos expulsiones que reservaba por si la cosa se ponía fea en la segunda parte, pero el golazo de Cristiano y la contra de Bale le evitaron gastar los 3 comodines en el mismo partido y que su esperpento diera la vuelta al mundo, al menos al mundo decente de los que desean un fútbol limpio.

     El Real Madrid de Benítez estaba amenazado, el Real Madrid de Benítez no juega a nada y no va a ninguna parte, pero lo llevan. Lo llevan en volandas personajes como el sr. González que echan por tierra con sus decisiones el trabajo de los rivales, que deberían analizar si merece la pena desplazarse y arriesgar con lesiones de sus jugadores a sabiendas de que todo está previamente "atado y bien atado" por los que mandan, o por los que pagan, o por quien quiera que esto suceda.

     Y es que quiero pensar que en lo de ayer no influyó el dinero, sino el amor. El amor a unos colores por parte de quien cobra(dicen que 200.000 euros al año) por impartir justicia y que ayer se reía de la Justicia sin renunciar a cobrar lo que corresponda.

     Los voceros de bufanda blanca, algunos con ese yugo y esas flechas siempre tatuadas en un corazón blanco, grande y libre, aprovechaban el error de Vikandi en el Camp Nou para equiparar comportamientos. Hablaban de que los árbitros son malos(así en genérico) y en que se equivocan siempre a favor de los grandes(también en genérico) y comparan errores, un fuera de juego por 3 cm. que no ven, un agarrón en una jugada confusa que tampoco o una agresión que queda en el limbo porque sucede lejos de la visión arbitral, con el ridículo comportamiento de un árbitro que señala penalti en un inexistente roce y no en un pisotón descarado, y viéndolo con claridad en ambos casos, que comparan un error en un partido que acaba 4-0 y pudo acabar con 8 si los postes son un poco menos protagonistas, con otro en el que el rival bailaba a los suyos ante los pitos del público.

     El comité debería tomar medidas. Nada de neveras, que no refrescan la inteligencia sino un castigo ejemplar, algo que haga plantearse a los demás que ganan 200.000 euros al año y que no se pueden tirar por la borda por amor, ni por amistad, que los haga profesionales por encima de todo..

     Los árbitros cometerán errores siempre, mientras no existan medios externos que lo eviten, pero el que ha arbitrado alguna vez sabe que lo del sr. González de ayer no eran errores.

   
    Ayer la mujer del César no solo no parecía honrada sino que a todos nos pareció verla en el lecho junto a Publio Pulcro riéndose de Pompeyo y enviándole poemas a su amante.

     Y el comité de árbitros, si aún quiere que la gente piense que es un comité honrado ha de hablar con el árbitro de ayer, aunque la conversación ha de ser corta, bastaría con un:

     Márchese sr. González.

     Por el bien del deporte.

   

22 de diciembre de 2015

EL MEJOR EQUIPO DEL MUNDO

     7 Ligas, 6 Supercopas de España, 4 Champions, 3 Supercopas de Europa 3 Copas del Rey y desde el pasado fin de semana, 3 Mundiales de Clubes.

     Desde 2005 los culés hemos disfrutado de esos 23 títulos, hemos levantado esos 23 trofeos que llevan al club a tener el mejor palmarés mundial en este siglo XXI, que nos proclaman sin discusión como el mejor equipo del mundo.

     Messi abrió la lata cuando apartó la piedra del camino y a Suárez, con la magia de Neymar, se le siguieron cayendo los goles a pares. Ellos, con Iniesta, Rakitic y el resto dieron un recital de fútbol mientras recibían golpes ante la mirada cómplice del árbitro iraní.

     A miles de km otro árbitro, Iglesias Villanueva parecía sacado de la primera temporada de “Cuéntame” y dejaba al Rayo con 9 sin motivo para que los suyos se lucieran marcando 10 goles a quien les estaba bailando antes del atraco.

     Y en algunas redacciones en las que el año pasado hablaban de Campeones delMundo, ahora lo consideran un  trofeo sin importancia o lo dejan postergado como cuarta noticia en las tertulias, destilando todo su desprecio. El desprecio que la zorra de  la fábula de Samaniego sentía hacia esas uvas que no podía alcanzar.

  




   A veces uno le gusta parafrasear a D. Quijote  y piensa  que cuanto más avanzamos, cabalgando, más ridículos suenan sus ladridos.






14 de diciembre de 2015

EL VILLARREAL NOS DEVUELVE LA SONRISA


     Nos acostamos el sábado tristes y cabizbajos. Otra vez desperdiciando ocasiones cuando mejor lo teníamos, y muchos(yo, uno de ellos) criticando a Luis Enrique por esos cambios que, sobre todo el de Mathieu por Alba, parecían hechos por el entrenador rival.

     El empate ante el Depor nos dejaba tocados de nuevo, preparándonos para un Mundial de clubes un poco triste, como si esperásemos que el rival(aunque fuera un equipo chino) nos mandara de vuelta a casa.

     El sábado nos quejábamos de que la plantilla no da mas de sí, que los suplentes no tienen nivel, que miras el banquillo rival y te encuentras a Isco, Kroos, Varane, Carvajal y Kovacic, y aquí están Adriano, los dos chavales y Mathieu, y el pesimismo tradicional culé venía de noche a envolvernos con su manto, amenazando con quedarse.

     Pero lo que es el fútbol, ha tenido que ser el Villarreal(y el Real Madrid por omisión) el que nos devolviera la sonrisa, el que nos alegrara el viaje a tierras niponas, el que nos hiciera recuperar las esperanzas de eliminar a los chinos y de vencer a River en la final.

     Ya no nos parecen tan malos Sandro y Munir(o sí, pero esperamos el milagro) ya no nos asustan los errores de Mascherano ante el Depor y estamos seguros de que ni Busquets ni Iniesta seguirán dándoles balones a los rivales. Volvemos a ser optimistas, volvemos a creer en este equipo, volvemos a pensar que ganaremos esta liga y hasta nos reímos con la bronca que lleva Piqué con Arbeloa y resto de madridistas(incluso los del tenis sacan la patita).

    Y nos olvidamos del error del linier en el gol de Suárez y asumimos que éste no saldrá como el de la semana pasada en Valencia(que allí lo era por muy poco y aquí no lo era  porque estaba en línea) repetido en cada reportaje, en cada artículo, en cada programa de las diferentes televisiones blancas.

     Por eso algunos volvemos a ver la repetición del partido de los blancos para sonreir mientras vemos al eterno rival fallando, a los jugadores discutiendo entre ellos, y al mejor defensa del mundo recibiendo un caño típico de un juvenil, y al que marcaba 4 goles ante el Malmoe haciendo una chilena que más parece un número de circo, pero de los que hacen reir.

     Y a los amigos que nos decían ayer lo de : mañana estamos otra vez a dos puntos, hoy los buscamos en el bar aunque sabemos que probablemente se queden a desayunar en casa.

     Y nosotros con la cabeza en Japón, luciendo una sonrisa



 

   
   

8 de diciembre de 2015

LOS LLANTOS DE ABDENOUR

               


                        
Ayer escribí este editorial para el programa El Penalti, que podeis escuchar en Radio Marca Barcelona, y me apetecía dejarlo aquí como artículo del blog.



                          

Internet y las redes sociales nos han cambiado la vida a casi todos y el mundo del fútbol no es ajeno al fenómeno.
 
Hoy, un tipo como Piqué puede conseguir, con unos simples emoticonos hacer reír a un millon de personas y hacer enfadar a otros tantos, y sin decir ni una sola palabra, y otro tipo como Guti imitando al barcelonista puede hacer el mayor de los ridiculos, no hacer reir a nadie y demostrar su simpleza intelectual y humorística.

 Este fin de semana, Aymen Abdennour,  se ha  disfrazado de plañidera y nos  ha mostrado en Instagram un golpe en un pie provocado por el pisotón de Luis Suárez,  en una version moderna del “seño, seño, Luisito me ha pisado” del “repelente niño Vicente” que inmortalizó Azcona en La Codorniz.

Suena ridículo que un futbolista como el tunecino, apodado “La Roca” por su dureza que es capaz de lesionar a algún compañero en los entrenamientos, se queje por un pisotón cuando nadie se le ha quejado a él por sus patadas a destiempo, por sus entradas al mismo Suárez que estaban en el límite de lo prudente y que avergonzarían a muchos de sus compañeros.

Tal vez el hecho de que sea Suárez, que lleva encima una lupa mediática, y de la facilidad que tienen algunos periodistas de bufanda para montar películas sin argumento con todo lo que huela a Barça, hayan animado al tunecino a sacar la foto en internet.


Aunque con esa foto, el único retratado ha sido el propio Abdenour.