
Cuando tuve este rinconcito, me gustaba pasar por los blogs de mis amigos, los de entonces y los de siempre, los que me acogieron y ayudaron alejándome de los que se esforzaron en intentar hundir mi pequeño rincón con amenazas y presiones, pero casi todos los días seguía pasando por el blog de Periodistas Anonimos(la "y" nos la comíamos casi siempre) para repasar el resto de artículos y para aprender y tal vez mejorar.
Un día vi un artículo mío publicado allí, y me sentí orgulloso, feliz, como si fuera algo aún más importante de lo que era en realidad. En algunas ocasiones un artículo mío fue el más leído de la semana, y a mediados de Junio todavía quedaba uno de los míos entre los más leídos del mes, tal vez porque tengo muchos amigos o tal vez hay gente a la que realmente le gusta lo que escribo.
Hace 3 días intenté entrar y me daba error. Lo achaqué a un problema de redes, pero más tarde seguía igual, y al día siguiente, y al otro.
Entré en twitter. La página seguía mi cuenta, y leyendo los comentarios descubrí que no era un error de las redes sino una denuncia, y la habían cerrado.
Sentí rabia y tristeza a partes iguales. Supuse que alguien que lo quería mal esperó pacientemente para acabar con su obra, ya sabemos que los árboles del odio son de hoja perenne.
Y si ciertamente todos somos muy queridos en nuestro funeral, en mi caso este pequeño artículo, desde su modestia, sólo pretende ser una carta de agradecimiento a quien tanto luchó para levantar aquella página, a quien buscó darnos la oportunidad de sentirnos, siquiera interiormente, como verdaderos periodistas, quien nos ayudó a que nuestras modestas voces se oyeran más allá de nuestros altavoces casi desconocidos, y a algunos nos hizo un poco menos clandestinos, ligeramente más leídos, y hasta puede que algo mejores escribiendo.
Decía León Felipe que "aquí el hacha es la ley y el hacha es lo que triunfa" y el hacha una vez más ha triunfado, han repartido mordazas para que el silencio permanezca, aunque la verdad y la justicia salgan perdiendo.
Alguien de apellido polaco escribió que "cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante", y yo añadiría que la justicia, tan amiga de la verdad sufrió con ella.
La muerte de ese blog, el cierre de Periodistas y Anónimos es una mala noticia para la verdad, es una pésima noticia para el periodismo amateur y es una sensación de pérdida irreparable para los muchos que teníamos allí nuestro pequeño altavoz, nuestro huequecito para vernos y para que se nos viera.
Nuestros artículos, nuestra prosa, nuestros errores y aciertos, están de luto.

Los mediocres siempre lanzan piedras a los que son brillantes, y a ti una te ha alcanzado en pleno rostro y, "de un empujón brutal te ha derribado"
Muchos sentimos como si también hubiéramos recibido ese impacto.
Gracias, amigo por haber estado siempre ahí.