
Cuando Mourinho llegó al Real Madrid, los aficionados lo aclamaron como al
Elegido. El nuevo Mesías que iba a sacar al club blanco de la dinámica perdedora
para volver a convertirlo en el mejor, en lo que fue cuando la mayoría no
habíamos nacido.
Y con esa ilusión, basada en haber evitado la mayor humillación
que un madridista podía imaginar(ver al Barça ganando una champions en el
estadio Bernabéu) muchos aficionados se agarraron al portugués como un
náufrago se sujeta del primer palo que aparece en el mar. Todo antes que seguir
a la deriva .
Fueron momentos de esperanza en clave madridista. Apenas había puesto
un pie en el aeropuerto de Barajas y ya estaba contentando al sector ultra de
los blancos. Insultos al rival, insinuaciones, ofensas, y de futbol, muy
poquito. Cuando llegó el primer golpe, el 5-0 del estadio azulgrana, Mourinho se
dio cuenta de que al Barça no le iba a poder ganar con argumentos futbolísticos
ni deportivos. Y continuó con el plan establecido, pero corregido y aumentado,
casi llevado al paroxismo.
No es necesario recordar las quejas diarias. Los árbitros estaban
vendidos al poder catalán, los entrenadores rivales se dejaban perder, el
calendario se hacia para que el Barça jugase en los días en los que haría sol y
al Real Madrid le ponían(4 meses antes) campos con lluvia, la prensa, los
aficionados, el césped, Villar, Platini, y un interminable, casi eterno, rio de
mentiras y de excusas. Hoy suena ridiculo, pero entonces era la justificacion
para todo en Concha Espina.
Algunos periodistas, aunque pocos, empezaron a criticar esos métodos,
casi mafiosos.¿ Y de futbol, que? se preguntaban. Cada enfrentamiento era una
derrota, una humillación que añadir a las que ya traía desde que el FCBarcelona
eligió a Pep para seguir viendo buen futbol. Y la venganza era lo que le daba
fuerzas para seguir adelante. Y a sus ordenes, todo el club.
Exigió que Florentino se cargara a todos los ayudantes, y el presidente
obedeció. Luego, como Herodes, le entregó la cabeza de Valdano en una bandeja de
plata. Y después, cuando nadie quedaba en el club para fiscalizar sus devaneos,
pidió a los suyos que le acompañaran en su cruzada. Una cruzada destinada
a condicionar a los árbitros, a hostigarlos con insultos, a representar el
“solos contra el mundo”.
Cuando Casillas y Ramos se negaron, cuando le dijeron que mas trabajar
cosas tácticas y menos quejido, perdio su confianza en ellos. Los convirtió en
apestados. Exigió al club un nuevo portero, preferentemente portugués o de
Mendes, pero Florentino dijo que no para defender al mejor portero del mundo en
palabras del presidente. Pero Iker estaba ya en la lista negra.Lista en las que anteriormente estuvieron Zidane
(tampoco quiso entrar en el juego de los insultos), Toril(por ascender al
Castilla con su estilo y luchar para salvarlo en una segunda división muy
complicada) el medico del club, el Dr. Hernandez,y hasta Chechu, el cocinero,
que llevaba muchos años y se consideraba una parte del club.
Ahora Iker ya no es el ídolo de la Yihad, y sin embargo, siguen
parándole los niños madridistas por la calle a pedirle autógrafos,y sigue siendo
el mas valorado en las encuestas, pero sabe que si no se marcha Mou, el que
tendrá que irse es él .Lo sabe y le duele, seguro que le duele
. Porque Casillas ha salvado al Real Madrid durante años, para
desesperación de los que no somos madridistas, y ha salvado a nuestra selección
durante esa misma época, para disfrute de los que si defendemos y nos
emocionamos con el equipo de España (y ultimamente para enfado de los
mourinhistas, que ahora animan a Portugal)
Su pecado fue negarse a seguir alimentando los delirios de su
entrenador. Se negó a retirarle el saludo a Xavi, se negó a ir a una guerra, a
una cruzada contra el mal,que representaba en el imaginario mourinhista, el
Barça y por ende, Cataluña. Se negó rotundamente a enfangar su historial, de
gran deportista,y a arrastrar por el lodo el respeto casi unanime alcanzado en
sus años anteriores por el capricho y la locura de su entrenador
.
Y en esa negativa lleva la penitencia que Mou le ha impuesto. Hoy nos enteramos por Marca de que el entrenador de porteros, amigo intimo de
Mourinho, no le dirige la palabra a Casillas. Que ni se miran cuando calienta
antes de los partidos.
Florentino le dio a Mou todo su apoyo, incluso en los momentos en que
cualquiera se hubiera avergonzado de un entrenador así, alguien que agredía al
entrenador rival, que bajaba a un parking a provocar a un arbitro, que
insultaba a la UEFA dando a entender que estaban comprados sus miembros, que
insinuo que era Unicef la que mangoneaba para conseguir los triunfos del Barça.
Incluso ese club que preside el Sr. Pérez, estuvo involucrado en el triste
episodio de insinuar que los jugadores del Barça se dopaban. Ante la euforia del
sector más ultra, el Real Madrid renunciaba al señorío, al respeto
institucional, a las mínimas normas de convivencia. El señorío es ganar, declaró
el presidente. El señorío es defender al Madrid, dijo cuando Mou insultaba a los
árbitros.
Este año, tras la enésima muestra de respaldo de Florentino a Mou, el
portugués y su banda encerraron a un periodista en la habitación del pánico para
sonsacarle la fuente de una noticia. Y el presidente frunció el ceño. Luego Mou
dijo que la liga estaba imposible, a lo que el máximo mandatario contesto que el
Madrid nunca se rinde. Luego, en plena tormenta, declaro a los medios que “la
tensión no era buena y no se obtenía ninguna ventaja”, y horas después, Iker fue
al banquillo con el consiguiente escándalo. Ahora la defensa de Florentino hacia
Mou no es tan a ultranza..
La paz se ha vuelto a romper y el culpable, o el responsable, es
nuevamente el mismo.
Ahora es tiempo de Florentino. ¿Reuniones con capitanes? ¿Reconducir lo
de Iker? ¿Hablar con la prensa? ¿Un pacto a muchas bandas?
Yo apostaría a que Mou no se bajará del burro salvo que le garanticen un
gran portero, posiblemente representado por Mendes, en cuyo caso podrían pactar
la vuelta del guardameta internacional a la titularidad(para arrebatársela en
cuanto le sea posible).
Tambien creo que si Mou continua y cumple su contrato exigirá cambiar,
vender, eliminar a los disidentes. Casillas, Ramos, Ozil tal vez Xabi Alonso,
Higuain o hasta el mismo Benzemá parecen estar señalados para siempre. Mas
fichajes, mas traspasos con somisiones, mas dinero dando vueltas, y mas negocio
para los de siempre.
Florentino ha de elegir. Mantener a Mou aunque le cueste destrozar media
plantilla, o prescindir de el.
Pero no creo que Florentino se atreva a cesar a Mou. Y seguro que Mou no
dimitirá en un mal año.
Mientras tanto, el Real Madrid se desangra, y su aficion esta dividida entre los que apoyan a Mou y los que apoyan al capitan.
Ahora la pelota esta en el tejado del presidente. Y cuando no aprendemos
de los errores, corremos el riesgo de volver a repetirlos.
El Manchester puede dictar sentencia.